Noemí Morante es una estudiante de 4º de Periodismo en la Universidad de Valladolid. La cosa no queda aquí puesto que también estudia Arte Dramático y además saca tiempo para ayudar a los demás.
Esta compañera de carrera tiene apadrinados a dos niños y pese a estar tan atareada y comprometida ha sacado un rato para nosotros y esto es lo que nos ha contado.
P: ¿A través de quién decides acercarte a este método de ayuda?
R: Un amigo mío me dijo que apadrinaba a un niño con la ONG Ayuda en Acción. Mi familia y yo ya lo habíamos pensado alguna vez, así que le pedí información. Nos gustó la forma de trabajar de esta organización, pues el dinero que donas no va para el niño o su familia, sino que es destinado a un determinado proyecto que Ayuda en Acción esté llevando a cabo en un determinado lugar.
Por ejemplo, construcción de escuelas en Mozambique, de suministros de agua potable, etc… es decir, con la ayuda no se está beneficiando un niño solo, sino que se está beneficiando la comunidad.
P: ¿Cómo es el proceso, que pasos hay que seguir para apadrinar a un niño, como es la forma de comunicación con tu niño o niña apadrinados?
R: El proceso de apadrinamiento es muy sencillo, simplemente rellenamos unos formularios; también nos pusimos en contacto por teléfono con la organización para resolver las dudas, etc… y decidimos colaborar los cinco miembros de mi familia, en proporciones según la edad. Al poco tiempo recibí información sobre el proyecto en el que se iba a invertir el dinero, y al año o así recibí la carta de Ernesto, un niño de la comunidad en la que ayuda en acción iba a trabajar. Nosotros le escribimos también, pero no hubo más comunicación, pues te avisan de que es algo complicado, que las cartas tardan mucho en llegar o incluso a veces no llegan, etc…
P: ¿Colaboras en algún otro ejemplo de acción solidaria?
R: Después hemos participado en otro proyecto de otra comunidad distinta y he vuelto a recibir una carta de otra niña, Gina, también de África, y yo le he contestado. Con la carta suelen enviar una fotografía, una descripción de su forma de vida, a veces dibujos hechos por los niños, etc
He sido voluntaria en el centro cívico de mi barrio, como monitora de niños pequeños. Me encantaría ir a un campo de trabajo durante el verano a América latina; hace dos años lo intenté, pero me quedé sin plazas. Y luego participo en cosas aisladas como la marcha asprona, recogida de alimentos del banco de alimentos de Valladolid, campañas de amnistía internacional…
P: ¿Por qué decidiste esta forma de ayudar a los más necesitados?
R: En mi familia siempre se ha colaborado con alguna organización, por ejemplo, mis padres llevan años colaborando con Caritas y ACNUR. Hablamos en mi casa que mis hermanas y yo también queríamos participar en algo así, y coincidió que mi amigo estaba en ayuda en acción. Nosotros no queríamos enviar dinero a una persona, creemos que es mucho mejor destinarlo para proyectos en comunidades, para mejorar sus infraestructuras y ayudarles a crecer, ayudarlos a alcanzar por sí mismos el desarrollo. Lo importante es eso, que sean ellos mismos los que construyan o reconstruyan sus vidas.
P: ¿Por qué una chica a punto de ser periodista y actriz se decide a realizar todas estas actividades solidarias, que tipo de proyección tendrá esto en tu carrera profesional?
R: Bueno, supongo que tendrá que ver con mis inquietudes y mi forma de concebir la vida. El hecho de estudiar periodismo me atraía principalmente por la posibilidad de comunicar, por la posibilidad de evitar que los problemas, las guerras, las injusticias, etc caigan en el silencio. El teatro y el cine también tienen mucho que ver con esto, también es comunicación, o así lo concibo yo.
Sobre mi futuro, la opción que más me atrae es la de viajar por los rincones más escondidos del mundo, y poder contar las historias que en ellos encuentre, ya sea en forma de película, de reportaje, etc
P: ¿Crees que el tuyo es un caso aislado entre los jóvenes? Es decir, ¿Nos ves como una generación solidaria?
R: No me gusta hablar de generaciones… creo que no se puede englobar a todos los jóvenes en el mismo saco. Hay de todo… en mi entorno, estoy rodeada de gente (joven y no joven) solidaria, preocupada por el mundo y sus problemas. Es cierto que a veces parece que la mayoría la componen aquellos que solo se preocupan de sí mismos, y que no tienen más inquietudes que la de su propia salvación y diversión,
P: Seguro que con tu ejemplo algunos amigos tuyos se han acercado un poquito más al apadrinamiento de niños, ¿Tienes constancia de haber influenciado a alguien para que siga tus pasos?
R: Bueno, hay personas de mi alrededor que no sabían en qué consiste realmente apadrinar a un niño, o no conocía las opciones que existen, y por mi experiencia lo han conocido…
P: ¿Qué nos dirías para animarnos a apadrinar a un niño?
R: Lo importante es colaborar y hay muchas formas de ayuda. Apadrinar a un niño es una de ellas, y yo diría que es algo bonito, ya que mantienes cierto contacto con él. Además, con esta forma de apadrinar colaboras con un proyecto para una comunidad, como decía antes.
Muchas gracias Noemí y esperamos que mucha gente, joven y no tan joven, siga tus pasos.